Nutriendo territorios: soberanía y autonomía alimentaria en los pueblos

Alejandra Guzmán Luna, Amparo Albalat Botana

En este tercer número de Cauces, nos reunimos en torno a una práctica que sostiene la vida en lo más cotidiano: la alimentación. Como un acto que refleja cómo nos vinculamos con la tierra, con los saberes que habitamos y con las comunidades que compartimos. Pasando por cultivar los alimentos, hasta cómo preparamos nuestros alimentos. Las prácticas de soberanía y autonomía alimentaria son una forma de cuidar, de resistir y de tejer vínculos entre cuerpos, territorios y memorias. Revelan maneras propias de habitar el mundo, desde los afectos, el conocimiento situado y la colaboración entre seres humanos y más que humanos.

Este número abre con un homenaje a dos mujeres que, desde su cocina, sus siembras, sus semillas, fortalecen sus comunidades y territorios. Con sus manos y saberes, siembran dignidad y futuro. En Cenotes de afectos, se entrelazan las palabras sensibles: un cuento desde Puerto Rico, un poema y una décima desde México celebran la comida como memoria, afecto y cuidado. Manantiales reflexivos presenta experiencias territoriales de Chiapas, Jalisco y Veracruz. Conocemos la relación con las hormigas Atta, redes de abasto alternativo y formas de investigación desde la empatía y el compromiso con los procesos locales. En Espejos de Agua, viajamos a Ecuador y Guatemala. Un documental nos lleva a la comunidad de Caliata, donde se entrelazan agricultura y el mundo Kichwa-Puruhua. La entrevista a Tenamaste revela los medios de vida campesinos como espacio de resistencia y cultivo de la soberanía alimentaria. Cascadas creativas amplifica voces y paisajes a través del sonido. Tres podcasts nos conectan con experiencias sonoras de soberanía alimentaria en Veracruz y Oaxaca, donde la palabra hablada abre caminos (¡y apetitos!). Finalmente, en Fluires, compartimos dos herramientas útiles: un manual para establecer precios justos y otro para evaluar redes alimentarias sostenibles desde enfoques integrales.

Este número celebra que cada alimento cultivado, recolectado o cocinado es una manera de afirmar la vida. Porque alimentarnos también es elegir, cuidar y resistir.