Recorrer el territorio para aprender y sentipensar formas de fortalecer la economía solidaria en red
Agradecimientos especiales:
A Adriana Tepetla por recibirnos y compartir con tanta pasión su trabajo en la tierra y cocina. A todas las personas que participaron en la gira de aprendizaje en Ixótchil, tanto a “girantes” como a estudiantes de la UNAM y su profesor. A quienes nos compartieron sus testimonios y nos ayudaron a revisar este escri
Fotografía. Karo Carvajal
Un compartir desde la Red de Economía Solidaria La Gira
Formamos parte de la Red de Economía Solidaria La Gira, la cual es una comunidad autogestiva que promueve la producción y consumo de productos locales, frescos, artesanales y agroecológicos, mediante un sistema quincenal de pedidos y entregas en la bioregión de Xalapa, basado en la armonía con la naturaleza y relaciones justas entre las personas.
En junio del 2018, realizamos varios recorridos por el territorio como parte de la Red de Custodios del Archipiélago 1, a éstos les llamamos “giras de aprendizaje”. Los principales objetivos eran re-conocer el territorio del Área Natural Protegida (ANP) Archipiélago de Bosques y Selvas de la Región de Xalapa, compartir prácticas inspiradoras y sostenibles, así como posibilitar un intercambio de experiencias que fortalecieron redes entre habitantes de esta ANP (Hensler et. al., 2019).
La gira de aprendizaje “Navegando entre las islas”2, nos permitió señalar “la importancia de establecer circuitos de comercialización corta entre productores y consumidores para favorecer precios más justos” (Hensler et. al., 2019 y 2020). Pues en el sistema alimentario y los circuitos de comercialización hegemónicos, los intermediarios son quienes se llevan la mayor ganancia (Chavarín, 2019; Rivas et. al., 2018). Esta situación contribuye al abandono del campo por muchas familias que dejan de ser campesinas y a menudo eligen migrar a la ciudad o a Estados Unidos en búsqueda de mejores ingresos, pasando de una precariedad rural a una precariedad urbana que suele ser peor. Las juventudes rurales ya no consideran el campo como una opción de vida digna. En consecuencia se observa una falta de mano de obra para trabajar el campo, y una especulación sobre las tierras en periferia de las ciudades con cambios de uso de suelo de agrícola a urbano que, a su vez provocan una pérdida de servicios ecosistémicos y de cultura alimentaria. Con esta gira de aprendizaje observamos este fenómeno a escala local.
A partir de allí, algunos integrantes de la Red de Custodios decidimos seguir colaborando hacia la creación, en 2019, de la comisión de economía solidaria, que posteriormente se convirtió en la Red de Economía Solidaria La Gira la cual actualmente cuenta con una estructura organizativa propia.
Fotografía. Karo Carvajal
Vimos tanto potencial creativo en las giras de aprendizaje que decidimos seguirlas realizando como parte de las prácticas de La Gira, adaptando objetivos y metodologías a nuestras necesidades cambiantes. Por esto, como consumidoras de esta red y como participantes de algunas de las visitas, compartimos aquí la voz del colectivo acerca de estas experiencias de aprendizaje.
Describimos primero algunos aspectos metodológicos de las giras de aprendizaje, y posteriormente compartimos la experiencia vivida en una de ellas. Finalmente, presentamos algunas reflexiones sobre lo que aportan estas giras, apoyándonos en algunos testimonios.
Aspectos metodológicos de “las giras de aprendizaje”
En nuestra red pensamos a las giras de aprendizaje como una forma de crear solidaridad y vínculos directos entre quienes producen y consumen, partiendo de la idea que si al consumir conocemos los procesos y esfuerzos de la producción, entonces valoraremos mejor “todo” lo que está detrás de cada producto: el esfuerzo, la determinación, las historias de vida, y el amor al territorio. Esta necesidad de tejer lazos afectivos se fue reforzando con la pandemia Covid-19 que ocurrió cuando iniciamos nuestro segundo año “girando”3. (Jarri et. al., 2020).
Asimismo, retomamos algunos aspectos metodológicos de las giras “iniciales”, por ejemplo: la definición colectiva de preguntas guías para las visitas con productores basadas en los intereses de las y los girantes (integrantes de La Gira). Mediante el formulario de registro al recorrido, cada persona interesada en participar en la gira puede mencionar algunos aspectos que le gustaría conocer o aprender de la experiencia visitada. A partir de esta información se agrupan formando categorías de intereses de aprendizajes, de tal forma que al inicio de cada visita, después de una primera dinámica de integración y bienvenida, se puedan formar grupos que se dediquen a observar y sistematizar cada uno de los aspectos mencionados. Para la sistematización, los grupos son libres de decidir cómo organizarse y qué medios de registro utilizar (libretas, fotografías, grabación, etc.).
Luego, se procede a un recorrido guiado por los anfitriones. Al terminar el recorrido, los grupos se juntan para dialogar lo que observaron y aprendieron, y tratan de aportar algunos elementos de respuestas a las preguntas que se plantearon en un inicio. Finalmente, se les da un momento para imaginar una forma creativa de compartir lo aprendido ante el grupo.
Nuestra gira de aprendizaje con Adriana Tepetla del Comedor de la Milpa
A continuación, ilustramos la metodología de la gira de aprendizaje a través de la visita que se realizó el 28 abril del 2024 al huerto de Adriana, campesina, agricultora, cocinera y, actualmente, integrante de La Gira, donde vende sus productos. El espacio está ubicado en Ixóchitl, comunidad que pertenece al municipio de Xico, en las faldas del Cofre de Perote, a hora y media de Xalapa, Veracruz (41km). Para llegar subimos la montaña, la cual nos recibió con un día soleado y un paisaje de cañadas y barrancos, con variados tonos de verdes debido a la biodiversidad de la zona, además de múltiples cultivos de milpa. Y por desgracia, con la presencia de un par de monocultivos de papa, en parcelas alquiladas por “fuereños”, donde el uso de agrotóxicos es la constante.
Fotografía. Karo Carvajal
En esta ocasión fuimos 24 integrantes de La Gira y 10 estudiantes de la licenciatura de Ciencias de la Tierra de la UNAM, acompañados de su maestro, quienes vinieron a conocer la experiencia de la Red.
El espacio está ubicado en Ixóchitl, comunidad que pertenece al municipio de Xico, en las faldas del Cofre de Perote, a hora y media de Xalapa, Veracruz (41km). Para llegar subimos la montaña, la cual nos recibió con un día soleado y un paisaje de cañadas y barrancos, con variados tonos de
verdes debido a la biodiversidad de la zona, además de múltiples cultivos de milpa. Y por desgracia, con la presencia de un par de monocultivos de papa, en parcelas alquiladas por “fuereños”, donde el uso de agrotóxicos es la constante.
En esta ocasión fuimos 24 integrantes de La Gira y 10 estudiantes de la licenciatura de Ciencias de la Tierra de la UNAM, acompañados de su maestro, quienes vinieron a conocer la experiencia de la Red.
Lúdicamente nos presentamos y nos organizamos en cuatro equipos en torno a igual número de temáticas derivadas de las preguntas del formulario de registro: 1) Relación con el campo e historia, 2) Prácticas en campo, plantas comestibles y cocina, 3) Problemas y retos y 4) Relación con La Gira y venta.
La sugerencia fue que a partir del recorrido al huerto y de la plática y explicación de nuestra guía, pudiéramos darles respuesta, y así se hizo.
Para socializar los comentarios, cada equipo hizo uso de la imaginación y la creatividad. A través de dibujos, representaciones teatralizadas y versos compartimos -de manera global- algunos de nuestros sentipensares, así como lo que observamos y escuchamos.
Algunos de los aspectos más relevantes fueron los siguientes: Adriana posee una gran riqueza histórica construida a través de tres generaciones,
pues su familia ha vivido en el campo y ahora ella, como nieta mayor, tiene la firme intención de conservarla y compartirla. De niña su abuela le enseñó a cocinar, cultivar y a conocer y utilizar plantas medicinales; posee vivos saberes y recuerdos, los cuales valora de manera amplia y desea
que no se pierdan.
En la actualidad siembra a través de prácticas bioculturales de la región y de su familia, combinadas con algunos aportes de la agroecología que ha aprendido en diversos cursos y talleres. Siembra múltiples hortalizas en camas de cultivo, frutales, flores y, por supuesto, la tradicional milpa,
sustento de su alimentación. Además, ha logrado comercializar, primero de manera independiente, y ahora a través de La Gira, algunos alimentos que elabora a partir de sus productos, rescatando las tradiciones culinarias de la zona.
Dibujos realizados por los grupos
Poema realizado en equipo
Siembro amor, siembro desde el corazón.
Abono desde mis ancestros.
Acompañada de la luna y del sol.
Conjugando la energía de las manos de mi familia, trabajando, avanzando,
transmutando y creando.
Los quelites forman parte de este ciclo importante, proveyendo minerales
como alimentos naturales.
Granos de maíz transformados al nixtamal, la masa, el atole, las tortillas y
el tamal cocinándose bajo la alquimia del fogón, para tener éxito solo
necesitamos hacerlo de corazón.
Milpa diversificada, hortaliza abundante y sagrada, llena de flores, hierbas,
medicina, comida y muchos colores.
Cargándose con toda la fuerza, defendiendo el territorio, el agua
la naturaleza…
Trabajando día con día con mi ser en alegría, la vida en el monte toda una
algarabía, las semillas y el amor es nuestra vía.
Mujer campesina dotada de fuerza divina, mujer xiqueña, mujer de sueños,
mujer de la tierra que comparte su universo, en el pueblo, en el mercado, en la
Gira, en la fiesta, haciendo de su maravillosa comida el más bello y delicioso
verso.
Problemas no le han faltado, pero comentó que siempre se ha propuesto metas que ha logrado alcanzar con determinación y esfuerzo; en ocasiones se le han presentado dificultades para vender sus productos, lo que la ha obligado a buscar alternativas dentro de su municipio o en Xalapa. Al respecto, un reto que tiene es ampliar en La Gira la oferta de alimentos guisados, lo que le permitirá obtener un ingreso mayor para cubrir los gastos de traslado a Xalapa. Otro problema al que se enfrenta en la actualidad, al igual que el resto de habitantes de la comunidad, es que algunas personas de otros lugares están alquilando parcelas en la zona para cultivar papas, utilizando gran cantidad de pesticidas, lo que ha provocado enfermedades en los habitantes y contaminación de aire, tierra y mantos acuíferos. Con el propósito de detener dichas prácticas se están organizando para visitar y solicitar apoyo a diversas instancias municipales y estatales.
A través de amistades conoció la experiencia de La Gira y la consideró una alternativa viable y segura para ofrecer sus productos, donde de manera ágil los consumidores podemos obtenerlos y ella recuperar la inversión y obtener una ganancia justa.
Por supuesto, como todos lo esperábamos, la visita concluyó con la comida, la cual fue un placer: atole de mora, café, quelites a la mexicana, tamales de libro, pintos, tortillas de maíz criollo y sus famosos xonequis; para lo cual la anfitriona empleó parte de sus propios productos agrícolas y sus conocimientos en la cocina.
Todos los equipos coincidieron con que Adriana es una mujer sui géneris: trabajadora, emprendedora, con una perspectiva de esfuerzo constante y con mucha energía.
Sentipensares sobre las giras de aprendizaje y su potencial transformador
Las giras de aprendizaje acercan a productores y consumidores, permitiendo conocer territorios, productos y problemáticas, y contribuyendo al logro de los objetivos de la Red. Estas experiencias dejan huellas profundas en los participantes, como se refleja en los testimonios recogidos meses después de la visita a la casa de Adriana, anfitriona y productora.
Pregunta 1: ¿Qué fue lo qué más te gustó de la visita a la huerta de Adri?
Las giras de aprendizaje nos acercan y propician el conocimiento de territorios, como comentó en esta ocasión un compañero: es un ecosistema distinto, donde hace más frío, donde hay más pinos, encinos, donde hay cosas distintas a las que tenemos aquí en la ciudad … Si bien no es exactamente la misma cuenca que donde estamos en Xalapa sí me sitúo en un lugar similar a lo que hay arriba de Xalapa, y me hizo pensar en esa conexión entre campo-ciudad, lugares conservados, lugares ya no conservados como es la ciudad.
A lo largo de la vida de La Gira, hemos constatado que los productores que cultivan sus huertos o parcelas, tienen un fuerte vínculo a ellos, procurando cuidarlos de diferentes formas, y honrar a sus antepasados, como lo advierte una compañera: su amor a la tierra y la actitud que transmite hacia ella fue algo que aprendió de su familia y el gusto que tiene por sembrar, y el agradecimiento que tiene a la madre tierra.
Unido a lo anterior, llama la atención que las actitudes de los anfitriones, como en este caso, demuestran satisfacción, orgullo por su trabajo y por los productos que ofrecen: Presenciar el amor, las ganas y la emoción con la que Adri habla de su trabajo, de su tierra y de lo que sabe. Me gustó bastante ver quién es Adriana en su entorno, demuestra muchísimo orgullo, fue algo inolvidable; verla en su lugar, en su huerto, en su territorio, empoderada, la ví grande, enorme, feliz y produciendo con bastante sentido muy hacia sus vínculos de origen… Asimismo, comentan: No se da por vencida ante las adversidades.
Pregunta 2: ¿Qué piensas que le dejó a La Gira, como colectivo, la visita?
Como lo comenta un girante, el ver las condiciones de producción da otra dimensión, las giras de aprendizaje nos permiten, en palabra de otra girante, aprender a valorar el trabajo tan duro de los agricultores para seguir produciendo y comercializando cuando el contexto no es favorable.
Al reconocer este trabajo y esfuerzo, por un lado se detonan reflexiones y diálogos sobre lo que son los precios justos en un contexto en donde “lo justo” no necesariamente está al alcance de todas y todos: Siento que económicamente lo que pagamos no es lo justo, no es una remuneración que refleje su esfuerzo.
Por otro lado, las giras de aprendizaje son una forma de reconocer públicamente y agradecer la gran labor de quienes con sus prácticas de cultivo alimentan nuestros cuerpos y cuidan nuestros territorios: Creo que al ir y mostrar interés en sus procesos reafirmamos lo importante que es Adri para La Gira. Lo mucho que valoramos todo su trabajo y esfuerzo; y, sobre todo, el compromiso que hay para impulsar su participación y que las retribuciones que reciba sean cada día mayores.
Fotografía. Karo Carvajal
Además, hemos observado que por la conexión y cercanía que se genera en las giras de aprendizaje, algo se trastoca en los corazones que nos da ganas de seguir apoyando a esta persona con nuestro consumo. Al respecto, como productora visitada, Adriana menciona: a mí lo que más me gustó y me convino fue que subió más la venta de mis mercancías, como los chiles rellenos, las salsas, el menú vegetariano, … esto me ha ayudado bastante.
Para Adriana, el hecho de que nos acompañarán en esta gira estudiantes de la universidad, también fue muy significativo y esperanzador frente al desinterés de las juventudes rurales por seguir trabajando el campo. Por esto comenta: lo que más me interesó fue que los chamacos quieren aprender a estar en el campo, a sembrar, a cuidar las semillas y que quieren rescatar un poco de la sagrada tierra. De hecho, como forma de agradecimiento a Adriana y a La Gira, estos mismos estudiantes decidieron sus propios sentipensar y aprendizajes a manera de video.
Reflexiones finales
Las giras de aprendizaje nos recuerdan que pertenecer a nuestra Red va más allá de solo vender, comprar y consumir, es también ser partícipes de formas de vivir más justas, solidarias, equitativas y amorosas.
Estas visitas nos acercan al espacio de la naturaleza que nos provee de alimentos, al esfuerzo necesario para seguir produciendo, y potencian el
aprendizaje en cuanto a los desafíos que representa el ser campesina y campesino en un contexto capitalista que mercantiliza toda forma de vida.
Esta experiencia es una invitación a explorar las giras aprendizaje, y en general el recorrer juntos el territorio, como una metodología valiosa para detonar procesos colectivos que permitan la creación de mundos más justos y sostenibles.
Notas al pie
- La Red de Custodios del Archipiélago (RdC) es una red ciudadana local que se formó en torno al decreto de esta Área Natural Protegida (ANP) que corresponde a un cinturón verde de 5,580 hectáreas alrededor de la capital veracruzana e incluye a importantes relictos de bosque mesófilo de montaña (bosque de niebla). La RdC se conforma por profesionistas, artistas, estudiantes, campesinos/as, actores de gobierno y organizaciones de la sociedad civil, con el fin de reunir esfuerzos para la participación plural en el manejo del territorio (Hensler et. al. 2019). ↩
- Si quieres conocer más en imágenes cómo se vivió esta gira de aprendizaje llamada “Navegando entre las islas” consulta este video: https://youtu.be/-7jydrzGHxk?si=L_3Qi2mEPV7NkUYF. ↩
- En La Gira hemos adoptado el verbo de “girar” de manera genuina para referirnos a lo que hacemos
como comunidad y engloba una serie de acciones en torno al cambio y la transformación de nuestras
formas de producir, consumir y vivir. ↩
Referencias
Chavarín Rodríguez, R. A. (2019). Intermediarios y poder de mercado en los mercados agrícolas de México: un enfoque de teoría de juegos. Paradigma Económico, 11(1), 5. https://doi.org/10.36677/paradigmaeconomico.v11i1.11417
Hensler, L., Merçon, J., Paulin, I. E., González-González, R., Paradowska, K., Reyes, L. B., & Lopez, V. C. (2019). Metodologías participativas para la cogestión del territorio. Una experiencia de aprendizaje colectivo en Veracruz, México. In Procesos y Metodologías Participativas (pp. 235–260). CLACSO. https://doi.org/10.2307/j.ctvtxw3sz.16
Hensler, L., Jarri, L., Estrada Paulin, I., Castellanos, R., Rodríguez, E. L., Cruces, M., & Merçon, J. (2020). Economía solidaria en red. Una experiencia de articulación multiactoral para el cuidado de nuestro territorio en Xalapa, México. In R. Moura (Ed.), EDUCAÇÃO E PRODUÇÃO DE SABERES NO CAMPO: soberania alimentar e agroecologia em comunidades tradicionais e assentamentos (pp. 57–76). EDITORA CRV. https://doi.org/10.24824/978655578740.5
Jarri, L., Hensler, L., & Estrada Paulin, I. (2020). Alimentación, Agroecología y Covid-19 desde lo local. El Jarocho Cuántico. La Jornada Veracruz, 8–8. Rivas-Infante, C. A., Garza-Bueno, L. E., & Mejía-Hernández, J. M. G. (2018). Una experiencia de productores sobre retención de riqueza y su contribución para reducir el intermediarismo. In Publicado como ARTÍCULO en ASyD (Vol. 15).