Homenaje a las Siuasentakechmakaumeh (artesanas rebeldes sembradas)
Natalia Alonzo Romero Lanning, Emilia Flores Martínez y Raísa Curty
El concepto de Siuasentakechmakaumeh, que nombramos como artesanas rebeldes sembradas, refiere a mujeres artesanas históricamente marginadas que han resistido y persistido a pesar de la estigmatización. En esta publicación queremos honrar su memoria viva, su legado encarnado y su caminar colectivo.
Siuasentakechmakaumeh, si se traduce de la lengua materna náhuatl, refiere a mujeres que están siempre en un intento de “liberarse de estar atadas del cuello”. El concepto de mujeres artesanas sembradas surge para reconocer a las abuelas mahseual, principalmente del municipio de Hueyapan, Puebla, quienes, sin escolarización formal, sostuvieron la vida trabajando con sus manos, transmitiendo saberes y resistiendo en silencio y en comunidad. Estas mujeres no aceptaron cumplir sin cuestionar las normas impuestas, fueran sociales, culturales o heredadas por los procesos de colonización. El término carga un estigma, sí, pero también guarda una potencia: habla de mujeres que se desatan del cuello, que intentan, una y otra vez, liberarse de aquello que las oprime.
Al referirnos a artesanas “Sembradas”, hablamos de mujeres que ya murieron, (en la tradición mahsehual, no se “entierran” a los muertos, se dice que se “siembran”, porque se regresan a la tierra).
No fueron mujeres con estudios formales ni con bases académicas. No se asumieron feministas, ni siquiera se nombraron a sí mismas como artesanas. Sin embargo, insistieron, emprendieron desde sus saberes-haceres, desde la experiencia cotidiana, desde el cuerpo y la memoria. Día a día comulgaron con la lucha: una lucha silenciosa y constante por existir con dignidad, por crear, por sostener la vida frente a patriarcados occidentales y ancestrales que atravesaron (y aún atraviesan) sus territorios y sus cuerpos. Una mujer Sihuasentakemakauh no espera, hace siempre lo posible por cambiar y transformar la realidad que la oprime.
Ahora, Siuasentakechmakaumeh somos muchas. Seguimos siendo señaladas, estigmatizadas como “rebeldes”, porque el proceso de liberación no ha terminado. Seguimos expresando, nombrando, creando, desatándonos.
El término Siuasentakechmakaumeh es un término que señala y, a la vez, hace eco. Nombra a la mujer que no cumple lo que se le impone, que se sale del cauce esperado, y por ello carga con el estigma; pero también es un nombramiento compartido por muchas mujeres artesanas de pueblos originarios que, desde su oficio y su hacer cotidiano, emprendieron procesos de liberación frente a múltiples opresiones.
Estas rebeldías no llevan nombre ni título. No siempre son reconocidas como tales. Y entonces surge una pregunta que nos convoca y nos desborda ¿cuántas mujeres más han caminado, y caminan, estos procesos sin ser nombradas? ¿cuántas Siuasentakechmakaumeh siguen resistiendo, aún hoy, en silencio?
Este homenaje reconoce que esas mujeres no serán olvidadas, no quedaron atrás, que su legado continúa más allá de las fronteras de su propia comunidad, más allá del tiempo, que su resistencia inspira y está en expansión. En estas páginas caminan muchas Siuasentakechmakaumeh contemporáneas: mujeres que crean desde el hacer cotidiano, que sostienen la vida con sus manos, que resisten sin permiso y sin nombre. Sus gestos, sus palabras y sus oficios continúan desatando cuellos, abriendo posibilidades, sembrando dignidad donde hubo imposición.
Que este reconocimiento abra caminos, que permanezca en movimiento, que retome las semillas que dejaron las abuelas, que nos convoque a sostener la rebeldía y a seguir creando, tejiendo juntas, otras formas de existir..