Meteoritas en las Siete Luminarias
Dulce Chacón
Las Siete Luminarias ubicadas en el Valle de Santiago, estado de Guanajuato, son bien conocidas por ser siete cráteres de volcanes extintos cuya configuración geográfica asemeja a la constelación de la Osa mayor. Debido a las características propias de cada uno, lxs pobladorxs que viven cerca cuentan que sus antepasados percibían la poderosa energía que emanaban. Leyendas locales cuentan que en un inicio la gente se acercaba únicamente a hacer ceremonias rituales de purificación, para pedir por buenas cosechas o salud y para ofrecer regalos a los “espíritus esenciales” que allí poblaban y que habían llegado del cielo. De a poco dejaron de haber peregrinaciones a sus cráteres (hoyas) y la gente se acercó, convirtiéndose en habitante “velador” del bienestar de cada una.

Debido a una serie de acontecimientos que a lo largo del tiempo han sucedido dentro de ellos y en sus alrededores, se concibe como un ecosistema interconectado con fenómenos particulares en cada uno.
Lxs pobladorxs que viven alrededor del valle han sido testigos, desde sus primeros asentamientos, de conexiones energéticas entre los cráteres en distintas épocas del año, a las cuales se les ha dado diferentes interpretaciones. Es por ello que en un inicio se asistía a los cráteres como lugar de peregrinaciones y rituales asociados con inicios de ciclos agrícolas.
Este tipo de actividades entraron dentro de la dinámica anual cíclica de los pueblos para ser parte de su cosmovision; debido a esto es que se dejaron inscripciones grabadas en algunas piedras (petroglifos) que aún se conservan hoy día y que son pieza clave para descifrar la
importancia que tenían dentro de su cultura y religión.
Además de su parecido geográfico estelar, las Siete Luminarias se conciben como una constelación por la estrecha vinculación que existe entre cada uno de sus cráteres – estrellas, como niveladores energéticos que equilibran tanto su ecosistema interno, así como mantienen el orden del periodo orbital de la luna en relación con el Sol, es decir mantienen relación a nivel micro y macro cósmico.
Una de las piezas clave para entender este complejo sistema interconectado ha sido el encuentro de siete meteoritas que se han hallado dentro cada uno de los cráteres a lo largo de la historia. Estos encuentros plantean preguntas acerca de los orígenes mismos de estos levantamientos geológicos, es decir, ¿son volcanes extintos en los que casualmente cayeron cada una de las meteoritas?, ó ¿las meteoritas con su caída estrepitosa provocaron movimientos en las capas geológicas que provocaron los volcanes?
Hoy día estas meteoritas se encuentran en resguardo del Instituto de las Ciencias Complejas de la Tierra (ICCT), que se especializa sobre todo en el estudio de este tipo de particularidades geológicas en las que se mezclan varias áreas de conocimiento entre las que se encuentran: la paleontología sideral, la siderúrgica espacial – en específico su rama de la caleidoscópica de cuerpos seudoinertes-,la antropología energética con la especialidad en antropología social boiética, la geología rotaria, la magnetoterreplástica, la astrogeología y la meteorítica, entre otras.
Recientemente, el PIAAAF (Programa de investigación de Aurora activa de alta frecuencia) localizado en el desierto de Atacama, ha dirigido uno estudio al Valle de Santiago y ha encontrado que hay una serie de ondas electromagnéticas que se intercambian como botones que se prenden y apagan entre cada uno de los cráteres a lo largo del calendario estacional anual así como en relación del calendario lunar, eclipses y lluvias de estrellas, es decir, su comportamiento depende de un calendario cósmico complejo que apenas se está empezando a descifrar.
Algunos de estos fenómenos producidos por esta interacción bioenergética son detectables a simple vista en el paisaje y el ambiente, sin embargo, hay muchos que solamente se han podido registrar con la medición de aparatos sofisticados y especializados en el cómputo y cruce de toda la información arrojada, tales como las resonancias mórficas, la monadología y su metafísica de las sustancias simples y el campo morfogenético. Al momento, el equipo de investigación a cargo solo se ha podido percatar que apenas es la punta de un gran iceberg de fenómenos que suceden en pequeña escala, y que pueden ayudar a la ciencia a comprender la réplica de estos fenómenos a distancias más lejanas, es decir a la comprensión de la lógica energética global que ha escapado al conocimiento científico. En resumen, las Siete Luminarias son un laboratorio vivo de fenómenos bioenergéticos.
A continuación una breve descripción de cada una de las meteoritas que le puede dar al lector una breve introducción a sus características:
/// Dubhe ///
Historia: La ubicación del cráter de la meteorita y los meteoritos asociados es conocida por los europeos desde 1822. San Nicolás de Parangueo es un bello cráter que se encuentra a cuatro kilómetros y medio del Valle de Santiago. Tiene agua solo en época de lluvia y sus aguas cambian de color conforme se suceden las estaciones del año. Los habitantes de las inmediaciones relacionan este detalle curioso con el multicolor característico de la meteorita a la que le atribuyen también propiedades electromagnéticomágicas. La meteorita en sí es una joya tan antigua como el sistema solar.
Características físicas: Especimen pétreo con el centro interior del campo sembrado con parches de corteza de fusión conservada y olivinas individuales incrustadas en la matriz.
Clasificación: Basado en petrografía, geoquímica y composición isotópica de oxígeno, esta es una acondrita primitiva (brachinita).
// Merak ///
Historia: Meteorita encontrada en el enigmático cráter del Rincón del Parangueo en el Valle de Santiago, el 9 de noviembre de 1989. El agua que se mantiene en el interior del cráter tiene un alto contenido de salitre, por lo cual no se le utiliza para las cosechas. Según las tradiciones orales, la meteorita que quedó expuesta debido al desecamiento del cráter, en algún momento estuvo en el fondo de éste y hacía que cada eclipse lunar se presentara un espectáculo en su superficie en el que parecía que había plancton iridiscente. Los pobladores del lugar sabían que estaba ahí, pero nunca le habían visto.
Características físicas: Masa que está cubierta por regmagliptos profundos que aún albergan restos de la corteza de fusión.
Clasificación: Octaedrita, contiene kamacita y taenita juntas formando estructuras de widmanstatten.
/// Phekda //
Historia: Meteorita encontrada en el cráter Lago de la Alberca, conocida también como Templo del Silencio. Con más de 750 metros de diámetro, el cráter (hoya) alberga una laguna de agua con compuestos sódicos que modificó la apariencia superficial de la meteorita. Las leyendas locales cuentan que fue sacada un 25 de septiembre desde un túnel secreto bajo el lago por un hombre que le quería demostrar su amor a su enamorada, desde entonces celebran el mismo día y cada año su aparición. Se cuenta también que este cráter es centro de actividades secretas extraterrestres que vienen en búsqueda de la meteorita. Al parecer la roca estelar funcionaba como una especie de señuelo orientador para las naves que aterrizaban en su cráter, y hoy día, aunque ya no se encuentra allí, el sustrato que le rodeaba se quedó impregnado con su energía, es por eso que siguen habiendo avistamientos y aterrizajes de entidades cósmicas.
Características físicas: Ejemplar fresco con parches de corteza prístina que muestran líneas de flujo. La corteza de fusión se ha conservado principalmente en los bordes de los regmagliptos. Los bordes ásperos y la textura gruesa apuntan a una fragmentación en etapa tardía poco antes de la transición al vuelo oscuro.
Clasificación: Condrita LL6 con poco contenido de hierro metálico.

/// Megred ///
Historia: La Hoya blanca -Es el cráter que se encuentra a mayor altitud (1850 msnm) y también se le conoce como la Hoya de piedra. Megred entró en la atmósfera como un bólido detonante, creando un destello que fue visible a 90 Km. y seguido por una serie de detonaciones fuertes que se escuchan en un área de 3200 km cuadrados. La bola de fuego viajó en un acimut de N. 97 °, pendiente 39 °, en la dirección del camino revolucionario de la tierra. Testigos presenciales describieron un rastro de humo que había descendido del cielo y explotó al entrar en contacto con el suelo. Las ventanas se hicieron añicos y los edificios resultaron dañados por la expulsión de escombros secundarios. Una nube de explosión en forma de hongo se elevó desde el lugar del impacto y se situó varios minutos por encima de un cráter nuevo.
Características físicas: Especímen orientado en forma de gota con regmagliptos individuales y líneas de flujo remanentes. La meteorita ha desarrollado una pátina desértica distinta, así como pocas grietas por tensión debido a la intemperie terrestre. La matriz también se oscureció como efecto de la meteorización química.
Clasificación: Octaedrita, kamacita, taenita, silicatos y grafito.
/// Alioth ///
Historia: 11 de octubre de 1918, alrededor de las 5:00 de la tarde, sobresaltados por un destello brillante, los campesinos de todos los poblados del Valle de Santiago miraron hacia lo que parecía ser un grupo de bolas de fuego provenientes del cielo que, moviéndose hacia el oeste en un arco poco profundo, resaltaban de manera impresionante por el sol poniente. El avistamiento fue seguido por lo que se describió como “un poderoso rugido”, percibido por algunos como el avance del Juicio Final, que en realidad fue el inicio de una tierra fértil sin precedentes. La hoya de Solís, no cuenta con agua en su interior, es utilizada para fines agrícolas, es conocida por los enormes vegetales que se cultivan en su interior, tiene un microclima muy peculiar.
Características físicas: Las bolsas de vidrio se pueden ver solidificadas en varias etapas de fusión, desde transparentes hasta color cobalto y esmeralda, semi opacas hasta un negro brillante completamente vítreo.La piedra está cubierta casi por completo por una costra de fusión negra reluciente. No es evidente la meteorización terrestre.
Clasificación: Acondrita (marciana, shergottita olivino-fírica).
/// Mizar ///
Historia: 11 de octubre de 1918, alrededor de las 5:00 de la tarde, sobresaltados por un destello brillante, lxs campesinxs de todos los poblados del Valle de Santiago miraron hacia lo que parecía ser un grupo de bolas de fuego provenientes del cielo que, moviéndose hacia el oeste en un arco poco profundo, resaltaban de manera impresionante por el sol poniente. El avistamiento fue seguido por lo que se describió como “un poderoso rugido”, percibido por algunos como el avance del Juicio Final. Mizar fue uno de los especímenes que venía en este grupo de meteoros que al caer produjo el cráter de la Hoya de Cíntora. En su interior hay aguas saladas a las que se les atribuyen propiedades curativas. Aquí se han encontrado también pinturas ruprestres y basamentos prehispánicos con posibles funciones ceremoniales.
Características físicas: Especímen de forma irregular con corteza vítrea prístina, delicadas grietas de contracción y líneas de flujo en todas las superficies. Está atravesada por numerosas inclusiones silicaticas. Ejemplar muy estético.
Clasificación: Acondrita, rica en Diogenita de olivina, S1, metal y eucrita.
// Benetnasch ///
Historia: El viernes por la mañana a las 8.30 horas del 12 de septiembre de 1948, apareció una luz naranja brillante a 70 ° en el cielo del norte- noroeste sobre el adormecido San Jerónimo de Araceo en el Valle de Santiago, Guanajuato.
La luz brilló por un instante, se volvió más oscura y seguida por un hilo de humo negro espeso, varias lenguas ardientes irradiaron hacia el suelo, como si una deidad furiosa hubiera escupido fuego desde los cielos. Al momento de caer, Benetnasch dejó un gran cráter humeante con altas temperaturas que con el tiempo se han ido reduciendo para producir la atmósfera adecuada para las aguas termales que contiene la Hoya de Álvarez. En este lugar también hay vestigios rupestres y basamentos ceremoniales. Su nombre antiguo era Saratángato: lugar como cedazo que se obscurece temprano.
Características físicas: Las superficies de hierro alteradas por corrosión, que representan la mayor parte de la superficie, muestran un acabado brillante ligeramente lustre rojo óxido.
Clasificación: Meteorita petroférrea, grupo principal de MES, del grupo de las mesosideritas, meteorización moderada.
