Pieza colectiva "Augurios Aurale"

Erika Jiménez y Julio Rojas

Allá por el mes de abril
se llena el cielo de nubes
entonces el pixcuhuil
pone sus huevos azules
en árbol de brasil
Son huasteco “El pixcuhuil”

Al sur de la CDMX se encuentran los pueblos originarios de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, espacios en los cuales a pesar de la creciente urbanización, se han conservado áreas naturales donde habitan diversas especies endémicas e introducidas. Acorde a la tradición nahua (que es la que se comparte en está región así como en la cuenca de la CDMX), la flora y fauna está interconectada profundamente con la agricultura, la salud, el entorno y la vida misma.

La relación humano-flora-fauna-territorio puede establecerse desde diversas áreas de estudio, debido a que es un vínculo complejo se ha abordado a partir de la conjunción de diversos enfoques. Desde una perspectiva biológica ha sido abordada desde la etnozoología que es una rama de la etnobiología desde la cual se estudian los saberes que los humanos tienen en torno a los animales. Dicha área está interrelacionada con diferentes campos del saber como la ecología humana, la antropología ecológica, la sociología, la arqueología, la lingüística, entre otros, y puede resumirse de manera breve como el estudio de lo que las personas saben sobre los animales que no es enseñado por la ciencia moderna.

Estos conocimientos parten de una larga observación y contacto profundo con la naturaleza, que data de un tiempo antiguo (previo a la invasión de los españoles) y que se han conservado gracias a la transmisión oral y a la conservación de prácticas comunitarias como la agricultura, medicina, música y espiritualidad.

La vida moderna y el capitalismo ha mermado en la observación profunda de estos espacios de conocimiento antiguo, por lo cual desde el diálogo e intercambio entre dos creadorxs -habitantes situados en el sur oriente de la CDMX-, proponemos una colaboración/intersección entre lo sonoro y lo textil. Nos planteamos algunas rutas que posibilitan la apreciación no sólo de los sonidos sino de un pequeño esbozo de bosque en el cual quienes decidan ser parte sean envueltos en una atmósfera que ha recorrido el tiempo y la memoria.

Esta colaboración/intersección ha derivado en un mapeo de situaciones, territorios (afectivos y espaciales), personas, aves endémicas y sobre todo cuestionamientos. Plantearemos la pequeña narrativa a través de la palabra escrita para dejar un pequeño rastro de lo que ha sido hasta ahora este pequeño recorrido sonoro/textil.

Utilizaremos las metáforas: semilla, preparar la tierra y sembrar como una posibilidad de enunciar desde las prácticas textiles, sonoras y sensibles en torno a los saberes que conectan con un conocimiento profundo que es: la milpa.

1.-Semilla

Mediante el diálogo y la escritura de diagramas generamos la ruta de trabajo colaborativo, en la cual el principal eje fue la conexión entre dos áreas: el conocimiento y la creación artística, que a ambos nos han apasionado durante periodos prolongados de tiempo. Cada uno ha establecido pequeñas investigaciones, experimentaciones y reflexiones a partir de la producción de piezas, siendo el proceso lo que nos motiva a continuar desarrollando nuestro trabajo creativo.

La ruta de trabajo colaborativo nos aproximó a generar espacios de escucha y aprendizaje con otras colectividades tales como:

  • Brigada Comunal de Combate de Incendios Forestales Tlalcoyotes, situados en el pueblo de San Lorenzo Tlacoyucan, alcaldía Milpa Alta, CDMX.
  • Brigada de Monitoreo Biológico Ambiental de Milpa Alta, situados en el pueblo de San Pablo Oztotepec, alcaldía Milpa Alta, CDMX.
  • Comuneros de La Magdalena Atlitic y San Bernabé Ocotepec, alcaldía Magdalena Contreras, CDMX.

Dichas colectividades nos marcaron el rumbo a seguir en el territorio, pues nuestra intención era acercarnos al bosque del sur oriente pero a través de quienes de forma comunal y comprometida lo resguardan y procuran desde distintos ejes.

Fue durante estos recorridos guiados por las colectividades mencionadas, que adquirimos una conciencia de las problemáticas actuales del territorio, así como tendimos el vínculo de trabajo colaborativo con ellxs para que, de alguna forma, la investigación artística generada, sirviera también como referencia al trabajo que se realiza de manera cotidiana.

2.- Preparar la tierra

Las caminatas sonoras y de reconocimiento del bosque, dieron pie a diversas reflexiones y aprendizajes colectivos que derivaron en la organización conceptual de la pieza sonoro/textil. Se realizaron grabaciones de campo, con previo consenso de las brigadas y comuneros que nos apoyaron y guiaron en medio del bosque, dichas grabaciones fueron las siguientes:

A la par se comenzó el trabajo de dibujo de cada una de las aves, así como del espacio en que habitan, para posteriormente elaborar la representación geométrica, como la que se ha plasmado en diversos textiles de la región nahua. Se retomó el diseño de molotl1 que aparece en el libro “Dibujos Tradicionales de Santa Ana Tlacotenco” (Galarza, 1982).

Dentro de la caminata, consultamos a los compañeros y compañeras acerca de los tetzahuitl vinculados al territorio, quienes nos compartieron diversas historias y significaciones. En la región de la antigua Malacachtepec Momozco existen diversos relatos en torno a los cerros y al origen del agua, así como los momentos de siembra y lluvia vinculados a la presencia de la flora y la fauna.

Estos tetzahuitl no surgen de un momento azaroso y tampoco son simples creencias, sino que son fuentes de conocimiento que podrían estar interrelacionadas con la biología y etnozoología que mencionamos en la parte introductoria. Si no existe una vinculación con el territorio, que los miembros de las brigadas sí tienen, estas creencias no pueden comprenderse de primera intención por lo que, de manera cotidiana los relatos son contados en el territorio y han persistido durante el paso del tiempo.

A partir de la escucha activa en las caminatas con las brigadas generamos las fichas descriptivas de cada ave, pensando en que la primera fase de salida del proyecto sería con infancias:

3.- Sembrar

Los paisajes sonoros de cada canto de ave, así como su entorno natural se ampliaron con las grabaciones de los tetzahuitl en náhuatl y español. Dichos paisajes sonoros serían resguardados en un circuito que permite reproducir audios en mp3, consta también de una bocina. Toda la tecnología se resguarda en 5 nidos realizados con vara de junco y que fueron colocados de manera circular para evocar el bosque.

Dentro de la caminata, consultamos a los compañeros y compañeras. Cada nido es activado a través de un sensor de movimiento generando así un pequeño bosque en cualquier lugar en donde se instale, a manera de homenaje a la palabra no únicamente hablada, sino aquella que resguarda el bosque desde toda su inmensidad y tiempo.

Colaboramos con el área de exposiciones de Alas y Raíces para este fin, a través de Claudia Nuncio tuvimos todas las facilidades para dar forma y sentido a esta intención colectiva. El primer momento de vida de la instalación sonora/textil fue en el Festival para infancias “Revuelo” en el cual, se realizaron 2 activaciones que constaron de un recorrido a ciegas para reconocer y guardar en la memoria sonora de cada persona, los sonidos de cada una de las aves, así como su tetzahuitl.

4.- Echar montón

Para esta fase continuamos con la colaboración de Alas y Raíces, por lo cual la instalación sonora/textil pudo ser colocada en diversos espacios como:

  • Museo Numismático Nacional, en la temporada de verano 2024.
  • Centro Cultural España, en el Marco del Encuentro “El amate y el cenzontle” 2024.
  • Biblioteca México, en el Jardín de los sentidos.
  • Museo de arte San Pablo, Puebla en el marco de la exposición colectiva “Semillas y Cenizas” 2025.

Nos interesa establecer un puente entre los territorios, ya que como mencionamos al inicio la modernidad nos ha desvinculado de los entornos naturales y hemos normalizado los paisajes sonoros urbanos. A través de este pequeño esfuerzo creativo colectivo hacemos un llamamiento a nuestra escucha y sensibilidad profunda.

Decidimos nombrar cada una de las fases de este proceso como el proceso de la siembra de una milpa. El siguiente paso sería que la milpa crezca y desyerbemos para que tras unos meses surja la cosecha. Al hablar de un proceso de largo aliento aún no llegamos a esas fases pues nos hace falta seguir echando montón en colaboración de las Brigadas que generosamente nos acercaron y vincularon con los saberes profundos del bosque.


Notas

  1. Gorrión serrano


Referencias

CONABIO. (s. f.). Mosquero Cardenal. Enciclovida. Consultado el 1 de julio de 2025. (https://enciclovida.mx/especies/8014056)

Galarza, J. (1982). Dibujos Tradicionales de Santa Ana Tlacotenco. CIESAS. Hernández S., Loza J. y Torres, A. (2010) Flora y fauna de Milpa Alta. 2da Edición. Atoltecayotl Ediciones.